00:00 – 06:00. El Barça ha ganado la champions, acabo de dejar la tele, como es habitual me retiro a platicar con mi MAC, escribo un post, reviso todo lo que tengo anotado y que no me atrevo a publicar.
Diseñando en un proyecto ultra-secreto y con una cómplice, desesperación por el software, es muy complicado sentirte limitado por un programa. Al final lo logré, de manera discreta, con resultados aceptables.
El tiempo me pasa de manera extraña, aquí (BCN) se comienzan a descansar pero en (MX) no, me di cuenta que algo cambia, nunca antes lo había notado, pero cuando estoy conectado puedo estar a todas horas, el tiempo no existe, todo se mide por periodos de cansancio.
Hoy como muchos días pasados he cenado tarde, se ven afectadas mis ganas de dormir, mi paz mental esta alterada, contar hasta diez no sirve, lo hice de diez en diez hasta llegar a diez y nada, de hecho estoy mas alterado, pienso en tomar un té, no lo hago.
Platicas inusuales con personas desconocidas, sensaciones ocultas, (sí es una canción).
06:00 – 12:00. Las seis horas del conflicto, las difíciles. Es como esas donde se sucede el ataque, donde bombardean las vías de comunicación, donde atacan los mandos de control, donde en los noticieros nos alarman.. donde los inocentes mueren.
Llegamos a la zona del desastre, heridos graves, muchos muertos, otros olvidados, una voz en off dice que solo tomemos lo necesario y que vayamos a la salida. Me acerco a preguntarle que es lo necesario. Volteo y trato de pensar que no olvido nada, pero siempre te queda esta sensación, esa que no se como decir pero que a todos nos pasa.
Ya en la zona de refugiados, me siento mas tranquilo y una chica de un noticiero muy conocido se me acerca para pedirme una entrevista, accedo y al momento me arrepiento, pero no quiero decirle que no contaré nada, al final me hace confiar y hasta pone la cámara, yo que pensé que era entrevista para el periódico (los periódicos me gustan). Le platico una historia de uno de los que se perdió en la batalla, le cuento su pasado, ¿porque lo hago?, para que nadie lo olvide, yo tendré tiempo para que no me olviden.
12:00 – 18:00. Comienzo con algunas horas de sueño, tres, me despierto, me baño, me cambio, me visto, me acuerdo y me voy. Metro, siempre quise vivir donde hay metro, ya se porque, lo menciono mucho, me agrada, así como los aeropuertos.
Clase para diseñar, suenan emocionadas y me da gusto, muchas preguntas, me toca hablar y parece que estaba esperando mi oportunidad, hablo mucho, casi como ellas, tal vez más, tienen cara de sorprendidas, no recuerdo lo que dije, solo que me arrepentí de algo que dije.
18:00 – 24:00
En clase.
Intermedio y bajamos al café, aquí se viene el encargo de escribir de mis compañeras y con esa carta abierta para hacerlo, ya llevo dos hojas en un texto que pronto terminaré. Como siempre, escucho atento la conversación, ya se dieron cuenta que soy el único hombre, aprendo mucho, (no es nuestra culpa, son las hormonas. se escucha por ahí).
Unas hablan, muchas callan, después hablan al mismo tiempo, quiero hablar y también hablan, que me espera en unas semanas. El panorama es, muchas mujeres y yo, de todos lados (no son diferentes, pueden ser de cualquier lado y las mujeres son las mismas, supongo que los hombres también pero no lo puedo asegurar, los hombres no me agradan, prefiero ver a las mujeres), en un pueblo alejado, solitario, sin internet, algunas amenazan con coincidencias desastrosas de procesos hormonales, me sugieren llevar tranquilizantes (drogas), y lo plantean de dos formas, puedo drogarlas (¿y aprovecharme de la situación?), que no me parece nada mal o me puedo poner un tranquilizante cada que me altere.
Regresamos a clase.
El barça se escucha cerca, todos estamos distraídos. Al lado de mi solo piensan en Pep, el director técnico del barça, es cuando el fútbol no es importante, (hay que aceptar que tiene estilo y esta galán) tengo una conversación de esas en donde le avientas el papelito a la compañera del frente, ella te lo regresa y así seguimos por una media hora. Cuando me doy cuenta, el maestro ha sugerido que sea el líder de un equipo, por supuesto que llueven las solicitudes para ser en mi equipo, al final no he dicho nada, no me dejan hablar, jaja. Han decidido como se divide el trabajo, me dicen que tengo que hacer y yo digo que soy el jefe, se ríen, no me toman en serio, y no me escuchan. Al final seguro que será divertido, muy divertido. Están en un éxtasis como si fuera de su tienda favorita hubiera el siguiente cartel “todo al 90% y al 2 X 1”.
Termina la clase.
Vamos a ver el barça, si vamos, anda vamos. Llegamos y no puede haber mejor forma de terminar un día, después de ser tan complicado al inicio y sentirme recuperado al final, era como si el festejo fuera para mí, miles, miles, miles, miles de personas gritando, festejando, y poco a poco llegamos al estadio, mucho antes de llegar escuchas el estruendo, no soy nadie. Podemos entrar al estadio, las puerta abiertas, mis acompañantes tienen miedo a las multitudes, una escena inolvidable, la gente corre para entrar, no los dejan, avientan la puerta y comienzan a entrar, vamos a la “porta 102” y pasamos, el sonido es impresionante, le adrenalina, y de repente que veo el campo.
Cuando el asombro ha terminado estoy sentado en la parte de arriba del estadio, se acerca el equipo, se oye en la calle contigua. Me gusta, pasa el equipo. Llega el momento de la noche (para mi).
Apagan las luces, todos se callan, flashes. Pasan unos minutos (imagen grabada mentalmente para toda mi vida), inevitablemente las lagrimas salen, le paso un pañuelo al que tengo a lado, no se porque llora.
Regreso a casa caminando y en el lugar indicado me giro 180º en reversa y fuegos artificiales, casi un suspiro. Deberían haber estado aquí.
los que hablan